Madrid, 1990. Soy filóloga, apasionada de las palabras, los libros y el lenguaje. Me dedico profesionalmente a las áreas de alimentación y alojamiento en el sector Hospitality, específicamente en entidades tales como asociaciones culturales o colegios mayores.
Escribo desde muy pequeña: necesito profundizar en la realidad, el corazón y la mente de las personas, los hechos… para poner palabras, nombrar. Considero la poesía concretamente como una vía de conocimiento.
Este mundo de palabras me conduce a mí trabajo: ambos se integran con el único fin de poner a la persona en el centro; las palabras me permiten “encontarme” con la materialidad de la gente para impulsar su crecimiento y cuidado al máximo.
Soy autora de un blog de literatura y escritura desde 2017: Sonido de ánsar (https://sonidodeansar.com), donde sugiero libros y publico textos de autores reconocidos, de lectores de blog y escritos propios. Autopubliqué en Amazon un poemario titulado Sólo las cunetas son oscuras (2020). En 2022 publiqué un libro de relatos, En unas horas (Ediciones Atlantis) con el que recibé el primer premio de relatos “Isla de las letras”.
Poema 1
me estorban los ojos para mirarte
estás cerca a mi lado
y te miro pero aún no te veo
quizá pueda tocarte
me estorban las manos inútiles
me vuelvo al horizonte
esa línea que funde el Todo y Nada
y eso es lo que veo y miro
lo que es lo que no es
lo que ya-fue lo que aún-no-será
miro tus ojos que también estorban
puerta y muro ¿todo y nada?
me escuece que no sea un "o"
mis ojos y mis manos te acariciarían
se aferrarían a esa "o"
que serías tú
esperanza ¿engañosa?
mis ojos miran tus ojos
penetran tu puerta y se encuentran muros
ascienden tu muro y se abren puertas
cómo puede ser
que todas las palabras y ninguna de ellas
aguarden en tus ojos en tus manos
me estorban los ojos
aunque tu mano sea un estorbo
los cierras
para que la puerta sea muro
el muro puerta
los ojos horizonte
Todo y Nada lo mismo
a la vez uno
Poema 2
Parece que tienes prisa.
Así, en el momento infinito,
en cada uno de ellos,
tienes prisa.
Sucesos que se enlazan
uno tras otro
sin apenas pausa.
Un cambio, luego
lo contrario
y
vuelta al punto de partida.
No. Ni siquiera.
Tal vez otro inicio,
otras pausas,
distintos hechos.
Pero sigues con prisa.
Desde el principio
algo duro, inasible.
Lo veo. En ellos, en mí.
Un ritmo;
el mismo, constante, huidizo.
Superficial y
a la vez
que agarra profundo.
Y con esa rapidez
descolocar,
mover,
desaparecer,
arrancar.
Quizá tengas prisa.
Por juntar vida,
aprisionar una circunstancia con otra.
Por juntar muerte,
despojar una presencia con otra ausente.
Tienes prisa
para que acumule años
en apenas pocos días,
horas en unos segundos huérfanos.
Las pausas son nómadas vacilantes del tiempo,
esclavos del tuyo.
Tan solo son comas
que dejan respirar.
Son más bien empujones.
Sí, porque parece que tienes prisa.
Niña. Adolescente. Joven...
Todas adulteradas por la gravedad de los años.
Peso de una vida.
No, de muchas,
escondidas en una prisa.
Por qué me considero poeta
Porque miro. Porque siento. Porque pienso...
Y porque quisiera mirar más, sentir más y pensar más.
Porque soy un inconformista: necesito profundizar para comprender mejor.
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