Gloria de la SoledadLópezPerera
La escritora nacida en Santa Cruz de Tenerife, en la isla de Tenerife, es una figura comprometida con el ámbito literario, especialmente dentro de la Asociación Cultural Canaria de Escritores (ACTE), de la Asociación de Mujeres Escritoras e Ilustradoras ( AMEIS ) y de el colectivo Literario Internacional Arando Letras de México en Tenerife. Aunque su carrera literaria se revitalizó en 2015 con la publicación de su primera novela La leva del poder, su trayectoria en el mundo de las letras comenzó mucho antes, sobre todo a través de la poesía. El año 2024 marca un hito especial en su vida y carrera, ya que decidió publicar su primer poemario, titulado Poemando mi ciclo vital. La obra, que coincide con la celebración de su sesenta cumpleaños, es un testimonio profundamente personal en forma de trece poemas, los cuales narran su viaje a través de las distintas etapas de su vida. Esta publicación no solo es un regalo para ella misma, sino también un legado emocional y literario destinado a su familia, amigos y lectores. A lo largo de los años, su trabajo ha trascendido más allá de las fronteras locales, siendo reconocida en diversas antologías literarias tanto nacionales como internacionales, donde ha compartido sus microrrelatos, cuentos, poemas y otras formas breves de escritura, como nanorrelatos y siglemas. Además, ha sido galardonada con numerosos premios y menciones especiales, lo que refuerza su estatus como una escritora destacada. Su colaboración con revistas literarias y periódicos digitales también es una muestra de su dedicación y amor por las letras, manteniendo una presencia activa en la escena literaria.
Me considero poeta porque la poesía ha estado conmigo desde siempre, incluso antes de saber que aquello que sentía y escribía podía llamarse poesía. Es mi manera de mirar el mundo, de detenerme en aquello que muchas veces pasa desapercibido y de transformar las emociones, las experiencias y los recuerdos en palabras. Para mí, ser poeta no consiste únicamente en escribir versos. Es una forma de sentir y de entender la vida. Es observar una mirada, un silencio, una ausencia, una injusticia o un pequeño instante de felicidad y descubrir que detrás de ellos existe una historia que merece ser contada. La poesía me permite hablar desde la intimidad, pero también acercarme a los demás. En mis poemas conviven mis vivencias, mis sentimientos, mis recuerdos y mis reflexiones, pero también mi preocupación por la realidad que nos rodea. Escribo sobre lo que me conmueve, sobre lo que me duele y sobre aquello que todavía me hace mantener la esperanza. Me considero poeta porque necesito escribir. Porque hay emociones que no encuentran otra manera de salir que a través de la palabra. Porque cuando escribo siento que ordeno mis recuerdos, converso conmigo misma y, al mismo tiempo, tiendo un puente hacia quien me lee. En 2024 publiqué Poemando mi ciclo vital, mi primer poemario, coincidiendo con una etapa especialmente significativa de mi vida. Sus trece poemas recorren diferentes momentos de mi existencia y son, de alguna manera, una conversación con la mujer que fui, con la que soy y con la que todavía estoy por descubrir. Por eso me considero poeta: no por haber publicado un libro, ni por los reconocimientos que pueda haber recibido, sino porque la poesía forma parte de mi manera de vivir. Escribo porque necesito sentir las palabras y porque, cuando consigo convertir lo vivido en poesía, siento que una parte de mí queda para siempre en ellas.