AmeliaSerraller
Nací un gélido 4 de febrero, bajo el signo de la nieve, en el Madrid de la movida. Siempre fui afín a mi abuelo, Juan Calvo, que en vez de cuentos nos contaba sus andanzas eslavas. Estudié guitarra clásica mientras copiaba los enigmáticos cuadros de la Galería Tretyakov. Viví un año como estudiante en Cracovia, me impregné luego de la hacienda de Tolstói (Yásnaia Poliana, cerca de Tula) y de la Biblioteca Lenin en Moscú. Durante un par de cursos fui hispanista en la Universidad de Breslavia, donde empecé a traducir. A mi vuelta escribí "Cenizas y fuego: crónicas de Ryszard Kapuściński". Durante la pandemia, mis raíces vascas me inspiraron "Réquiem y marmitako: historias del confinamiento". Recientemente, influida por el maestro Hugo Mujica y los compañeros de La Piscifactoría, he publicado dos poemarios ("Blanco roto" y "Madera de sueños").
Soy poeta porque me intriga la selva del lenguaje y su relación, entre mística y juguetona, con la memoria y la música.