Biografía
Esta ficha forma parte del Censo Nacional de Poetas.
Poema 1El Ave Fénix
Creyeron que me habían destruido,
que habían acabado conmigo,
que me habían enterrado
varios metros bajo tierra.
No sabían
que bajo aquella tierra
estaba naciendo
otra versión de mí.
El dolor me dio palabras,
las lágrimas me dieron poemas,
y los golpes
me enseñaron a levantarme.
Hoy mi Ave Fénix
abre lentamente sus alas.
Todavía quedan cenizas
en mis plumas,
pero ya vuelve a volar.
Y volará más alto.
Porque no nací para quedarme enterrado.
Nací para levantarme.
Y mientras me quede voluntad,
la adversidad
nunca tendrá
la última palabra.
Jesús Gil Gil
El Poeta de la Dulce Pena
Poema 2Luna cuando en el cielo este
Luna cuando en el cielo este, grande tribulación se desencadenará,
intentará regresar a la desesperada el que esta derrotado,
con la ayuda de la prepotencia la envidia, la arrogancia, la insidia y la perfidia.
Mas cuanto más intente hacerle daño más fuerte será y el más débil se volverá,
con engaños y mentiras por la que suspira manchado su nombre otra vez será.
Con la muerte volverá a jugar pues no le dejaran otra salida,
por la que suspira sus vestiduras se rasgaran y de su sangre sus manos se mancharan,
entonces ella la verdad vera y sus lágrimas sobre su cuerpo ensangrentado caerán,
ya que en sus brazos le tendrá, siendo su amor lo que la victoria final le dará,
ella a su lado estará y sus heridas de amor curará.
Verán su verdadero poder y fuerza,
al final en nombre del amor serán todos perdonados,
pero no serán capaces de reconocer que se equivocaron por orgullo,
por eso ellos mismos se condenarán.
Así sea así se cumpla
Por qué me considero poetaMe considero poeta porque la poesía ha sido mi forma de hablar cuando las palabras normales no eran suficientes. Escribo sobre el amor, la amistad, la soledad, el dolor, la fantasía, los sueños y la esperanza. Durante más de una década he convertido sentimientos, experiencias y momentos de mi vida en versos.
No sé si uno decide convertirse en poeta o si, un día, la poesía decide encontrarte. A mí me encontró en la noche y, desde entonces, nunca dejó de acompañarme. De aquellas noches nació primero el Poeta de la Noche y, con el tiempo, el Poeta de la Dulce Pena.
Me considero poeta porque escribo lo que siento y siento lo que escribo. Porque descubrí que incluso del dolor puede nacer poesía.