Puedo asegurar que soy más estudiante que docente de Filosofía, aunque hace algunos años termine la carrera no he dejado de aprender y quizá nunca lo haga. La filosofía hace que me cuestione constantemente, y la poesía me responde...
Escribo poesía desde los quince años, aunque casi siempre lo hacía para mí. Ahora estoy aprendiendo a compartir mis versos, y aprendo a descifrar la poesía que se esconde en un atardecer o en el aroma del café.
Poema 1
YAHEL
Eras una gotita
Una semilla
Un gramo de esperanza
Mi pequeño aliento
Eras tan solo una pregunta formulada al cielo,
que Dios respondió con sangre.
Por un momento,
pude imaginar tus ovalados ojos de avellana, tus rizos de ébano y la suavidad de tu risa.
Te imagine en mi regazo.
Y en un sueño te pude tener toda mi vida.
En un sueño si pide ser tu madre.
Y te crie entre libros y chocolates.
Pero te marchaste... Antes siquiera de conocer la luz.
Te fuiste.
Y contigo cualquier resto de mi voz.
Ya no te contare cuentos antes dormir, no podre velar tu sueño y ahuyentar tus pesadillas.
No te señalare las constelaciones
no te hare reír ni vere inflarse tus sonrosadas mejillas.
No te enseñare a escribir o a leer
Ni podré hablarte de Aristóteles.
Yo quería
Te lo juro
Lo intenté.
Te quería conmigo, quise ser tu madre.
Te amé
con cada célula de mi ser.
Y nadie más te amo como lo hice yo.
Mi gotita
Mi semillita
Mi gramito de cielo.
Un suspiro, un recuerdo.
y te quedaste a habitar en mis escondidos anhelos.
Te escribo, para que vivas...
En mis letras, en mis poemas, dibujo tu pequeño rostro
Respiro, tranquila
porque sé que no hay lugar más seguro,
en este inhóspito mundo
que el oscuro umbral
entre mi sueño y tu realidad.
Poema 2
Raúl
Cuatro letras
que al pronunciarlas
me inspiran tanta fuerza.
Quiero sumergirme en tu piel dorada
adentrarme en tu lengua
y que me acaricies con tu filo de obsidiana.
No dejes de mirarme,
no me sueltes la mano
Gracias por sanarme
cuando todo lo creí acabado.
Te sentaste conmigo en medio de la oscuridad
y con tus brazos me arropaste, cuando sentí que no aguantaría más.
Por qué me considero poeta
Soy poeta por vocación.
Porque es la forma más genuina que tengo de resistir a la adversidad.
Porque elegí manchar mis dedos con tinta y gritar con el papel
Porque creo que la existencia nos rompe
Y ahí ha estado la poesía, para suturar mis heridas
¿Cómo olvidar el momento más oscuro de mi vida? y como la poesía fue mi faro en medio de la tormenta que me nublaba la vista. Considero que el lenguaje es la casa de ser, y al ser la poesía una forma del lenguaje, la considero como una habitación.
En ella soy libre, porque los límites de la razón no la atan, puedo vivir eternamente, tantas vidas como me plazcan, en lo que leo y en lo que escribo.
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