Biografía
Isabel Olmos es licenciada en Filología Hispánica, diplomada en Magisterio en la especialidad de Lengua Francesa, cursos de doctorado (Memoria de investigación sobre el teatro en Haro) y estudios de Enología. Es profesora de Lengua Castellana y Literatura en un centro de Haro. Ha obtenido premio en diferentes certámenes literarios, tanto de poesía como de microrrelato y teatro. Algunos de sus trabajos se han publicado en revistas y antologías. Uno de sus micropoemas fue finalista del concurso “#Tu poesía en un tuit” y aparece, junto con el resto de ganadores, en un volumen de la editorial Frida Ediciones y Casa del Libro. En 2016 publicó en la editorial gaditana “Cazador de Ratas” el poemario “De tramas y olas
Poema 1APEGO
Hoy he pasado cerca de ti,
apenas rozando tu silencio,
y me he quedado ante la puerta azul
de tu casa;
durante no sé cuánto tiempo
he contemplado la vida
y me he alejado despacio;
nadie ha visto mi sombra
en las paredes escritas.
Hoy he pasado cerca de ti,
como un susurro
en la calurosa tarde añil
de este mes de julio,
y he recordado que la lealtad
jamás sobrevive en las jaulas,
es un animal del aire.
Poema 2AZUL PUERTO
Está amaneciendo en Marsella.
La ciudad se despereza
en este infierno de agosto
no previsto en los calendarios.
Es un letargo de fuego
que anhela ser sueño,
que hubiera debido ser sueño
para despertar lo antes posible
y frenar así la imagen más atroz,
pero es un tiempo perdido en el tiempo,
un tiempo travestido de grito.
Está amaneciendo en Marsella,
aunque vagabundos enfundados
en crisálidas azules
sigan durmiendo ajenos al pánico mudo
de la estación de Saint Charles.
Solo las palomas velan el sueño anónimo
de los sin nombre,
y depositan migas de pan
sobre los cuerpos cubiertos de plástico
para que al despertar tengan más fácil
encontrar
algún camino.
Está amaneciendo en Marsella.
En el puerto, un viejo pescador
amarrado al oxígeno más puro
regresa con las primeras flores del día:
peces engarzados en la caja azul de madera,
bandeja con olor a mar y fondo de mar
sobre la que yacen las especies de plata:
apenas trofeos, apenas sustento de vida,
hazaña diaria para él, pescador de un solo
tatuaje,
atado al respirador artificial entre la mar y la tierra,
ancla y certeza.
De las crisálidas azules hacinadas en la estación
van naciendo seres con alas transparentes
que se elevan sobre la Gran Escalera;
junto a las palomas, hacen guiños al sol.
Desde el cielo también se ve el mar y el viejo puerto.
Por qué me considero poetaEscribir poesía es consustancial a mi forma de ser y de entender la vida. Algo tan natural como el respirar, pero también igual de necesario.