Ficha pública
Retrato para Tatiana González

TatianaGonzález

Barcelona
Biografía

Barcelona (1997). Me llamo Tatiana González y me presenté al mundo a través de mi primer poemario Radiografía de una bailarina frustrada (2024). En él, se recogen parte de mis 25 primeros años de vida, que diseccioné a través de escritos que muestran lo que caracteriza mi mundo, como lo siento y veo. Inquieta por naturaleza, he encontrado en la cultura, una forma de expresar la pasión y la sensibilidad con la que me caracterizo y le doy sentido a mi vida. Y así, la poesía ha sido uno de esos vehículos que ha permitido que mi voz llegue a diferentes lugares y personas. Tal y como me han expresado algunas personas, mis escritos invitan a quien los lee, a formar parte de un viaje introspectivo que, sin haber vivido mis mismas circunstancias, le hará reflexionar y salir a flote un amplio abanico de emociones que no le dejarán indiferente.

Poema 1
HACEMOS HISTORIA Contigo no me hace falta leer entre líneas para entender tus referencias. He integrado en mi camino, todo aquello en lo que te diferencias. Nuestra ambición está basada en la permanencia de lo que queremos y deseamos. Y convergemos en la ilusión de todo lo que en nuestras carnes y paredes inmortalizamos. Hemos alzado un vuelo en el que nos movemos por sueños imparables, que encuentran su punto de fusión en nuestras energías renovables. Contigo me daría igual ir sin previsión o dirección, si conservamos esta magia. Saltaría al vacio, sin ponerme el cinturón, por gobernar en esta democracia. Contigo he creído en leyendas, imposibles y verdades. He destruido meteoritos, rebobinado en prescritos, dividido imposibles en mitades. Hemos reinventado los besos, y ahora la intensidad los hace renacer y no desgastarse. Hemos librado al dormitorio de soledad y hemos incitado a enemigos a amarse. Hemos acompasado nuestros movimientos. Arriesgado todo lo acumulado. Arraigado en yacimientos. Hemos movilizado a testigos, conquistado a vencidos, deslegitimado castigos. Hemos replicado a la vida, encontrado cualquier salida, crecido en todas las embestidas.
Poema 2
CUENTO DE NUNCA ACABAR El protagonista de este relato pretendía alzarse en héroe por no reconocer su condición de villano. Quería convencerme de que nada había cambiado, pero lo que había sido mi casa, ahora lo había convertido en un internado. Se delataba cuando fulminaba con balas lo que yo con amor sembraba en sus manos. Quería hacer de mí su experimento a medida. Su plato principal cuando nada le saciaba la manía. Colocarme el bozal para que no ladrara y lanzarme ante la realidad que él no afrontaba. Me intentaba mantener en vida con las mismas medicinas con las que deseaba que cayera en coma. Pretendía acariciarme con las garras que me clavaba cuando quería convencerme que no había entendido que todo era una broma. Me entretuvo en un tira y afloja de incongruencias e intereses, del que sin buscarlo, salí escaldada con creces. Fomentaba que disfrutara de una libertad que posteriormente me encarcelaba. Y solo conseguía sentirse fuerte cuando me veía asustada. Su astucia conquistó a mi sentido común, y sin poder predecirlo, me vi secuestrada en un ataúd. Y yo solo gritaba, sin decirle nada a nadie, por no enfadarle, pero deseaba que esa pesadilla terminara y poder ver la luz. El alcohol tardó mucho tiempo en desinfectarme, los analgésicos parecían no hacer efecto y los residuos no se marchaban por más que fuera a ducharme. El villano reapareció infinitas veces, consiguiendo con orgullo obtener verdades con mentiras. Echando sal a todas mis heridas, reabriéndolas cada vez que parecían cosidas. Quería recomponer los cristales que había quebrado y deshacer la soga con la que me había ahogado. Mi necesidad por su figura, hizo brotar mi parte más pura y quise obligarme a perdonarle, aunque me hubiese llevado a la sepultura. Cada vez que lo intentaba, el villano me mostraba porque debía mantenerme alejada. Cada vez que trataba concederle mis descompuestos pedazos, los reventaba a base de guantazos. Mi cuerpo estaba condenado y aun así, tenía el despropósito de preguntarme, que por qué no quería estar a su lado. Me desautorizaba ante mis decisiones y se saltaba mis señales, convenciéndose de que yo tenía que dejar de obedecer a la opinión pública y que era yo la que no estaba en mis cabales. El villano me evidenció sin quererlo, la lista de razones por las que no necesitaba su figura. Me reafirmó cómo me había vuelto de dura y cómo ya nunca volvería a sus andaduras. Por supuesto que pese a todo, el villano ha seguido intentando acaparar la atención con su obsoleta entrada triunfal. Ha seguido buscando víctimas a las que manipular, justificaciones en las que amparar su indignidad e intentar hacer de este cuento, el de nunca acabar.
Por qué me considero poeta

Para mí ser poeta es una forma de vida. Los humanos necesitamos vivir, sentir, expresarnos. Y para mí, hacerlo a través de la poesía me hace sentir viva. Pero además, me da el permiso de vivir, sentir y expresarme.

Enlaces
Ficha número 301 del censo. Ficha actualizada el 1 de septiembre de 2026Siguiente poeta →