PaulinoSantos
Soy escritor y artista multidisciplinar formado en Humanidades. Mi práctica creativa se desplaza de forma fluida entre la narrativa, la fotografía y la pintura. Mi trayectoria visual incluye exposiciones en galerías y espacios de Cambridge, París, Berlín y España, un bagaje cultural que nutre y desarrolla mi afición por la literatura. Mi propuesta artística se articula como una investigación sobre la experiencia contemporánea. Sitúo el foco en la intersección entre el cuerpo, la memoria y la construcción de la identidad en tránsito. Cercano al realismo introspectivo, he construido una voz poética contenida, de fuerte carga sensorial y tono confesional. Esta se nutre de referencias visuales, filosóficas y queer. Para mí, la escritura surge del silencio de lo común, la vida urbana y la memoria de los objetos, consolidando una poética de lo leve y lo fragmentario. Soy autor de la trilogía poética incluye los títulos Identidades cruzadas (Vencejo Ediciones, 2024) y Objetos con vida, cuerpos olvidados (Aliar Ediciones, 2025). completada por Fragmentos del laberinto (Pendiente de publicar, 2026) Asimismo, la incursión en la narrativa extensa viene con Pálido sol de la gloria. En esta obra rescato el rigor histórico para profundizar en las formas de opresión y resistencia del sujeto frente a las instituciones. Participo en encuentros poéticos, presentaciones literarias y proyectos colectivos. En ellos destaco por mi mirada crítica sobre la sociedad urbana y los discursos del cuerpo. Actualmente, compagino mi labor literaria con proyectos visuales en los que investigo la relación entre la memoria material y la transformación física en el presente.
No parto de una idea de la poesía, sino de aquello que me inquieta: las personas, los cuerpos, el deseo, la soledad, el paso del tiempo, los lugares que cambian y las vidas que quedan atrás. Escribo desde lo que conozco y desde lo que observo. Me interesa lo imperfecto, lo extraño, lo que normalmente no ocupa el centro de la mirada. También mi propia contradicción. No pretendo embellecer la realidad. Quiero mirarla de frente y encontrarle una forma que se parezca a cómo la siento. Por eso me considero poeta: porque escribir no es para mí una actividad aparte de la vida. Es mi manera de pensarla, de recordarla y, a veces, de soportarla.