PoetaSinele.
También conocido por Miguel Ángel Acosta Camacho. Escribo para todos aquellos que creen que en lo deprimente se esconde belleza, que no tienen estómagos sensibles, que sospechan de las palabras demasiado ligeras y quienes desconfían de la felicidad que nos venden en farmacia. Para todos los amantes de la poesía y la lectura sin filtros, ofrezco en mis vitrinas todo lo que mis tripas y labia son capaces de despachar. Soy un carnicero de la palabra: no limpio nervio ni grasa, prefiero servir la pieza cruda. En este blog encontrarás citas, aforismos, relatos y poemas de este escritorzuelo taciturno —algunos llamarían autor de culto—; reflejo de todas las ideas que un profesional de la carne puede dar de sí en géneros como la comedia, la poesía, el ensayo, etc. No le hago ascos a ningún tipo de carne. En mis ratos libres soy psicólogo laboral y profesor, pero eso es sólo trabajo. Escribir es mucho más. Compañero de barra tomando cerveza con los mejores: El desgarro de Bukowski y el vacío de Cioran. La lucidez de Saramago y Dostoievski. El asombro de Lovecraft, Asimov y Tolkien. El alma de José Hierro, Barbadillo y Robe. La pausa de Sartre, Camus, Rorty y Schopenhauer. Y, por supuesto, las chanzas de Poncela, Mihura, Sharpe y Rafael Robles.
Además de por el hecho de tener mi propio poemario publicado y me dedicación diaria a escribir citas, poesía y aforismos en mis redes sociales querría exponerlo siguiendo las ideas de María Zambrano: La poesía no es salvación. Ahondo, rebusco, escarbo, hurgo, ensancho, troceo, disecciono, extiendo, fermento, devoro, vomito y exploro un sufrimiento, angustia y desamor. La poesía es el infierno destilado.