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Ficha pública
Retrato para Valeria

Valeria

Chocarro · Buenos Aires
Biografía

Mi nombre es Valeria Ch escribo desde niña, una argentina con alma vasca

Poema 1
Geometría del silencio Lo más sincero y genuino que le ocurrió en toda su vida. Sincero, porque así fue su amor por él. A pesar de las arritmias emocionales que traía guardadas de manera invisible, pero se veían... Genuino, porque lo aceptó tal cual era e intentó adaptarse a su visión de miopía temporal, aunque eso significara romperse un poco. Eran tan diferentes y parecidos al mismo tiempo; cada cual con sus propios pensamientos, claro, y tal vez con los sentimientos un poco así también. Cuando estaban juntos, sus conversaciones podían ser eternas, pero siempre con el reloj en mano, por si acaso se tuviera que activar la alarma si alguna palabra desviaba el tema y terminaban hablando de algo un tanto incómodo. Así fue pasando el tiempo hasta que, un buen día, lo imaginable pero no esperable, lo anticipable pero no ineludible se hizo presente. Un mar de preguntas con pocas respuestas equivalió a un estallido que retumbó en sus oídos de manera sutil. Y por convenio, trato o pacto, las dudas tocaban a sus puertas sin previa visita, olvidando todas sus cláusulas. ...En cuestión: "Robertito y Anacleta". Entraban en escena ambos, o uno antes y el otro después, da igual. Ya no serían dos; ahora serían cuatro... o próximamente al menos. Comenzaban a jugar las hipótesis todas semejantes, parecía un juego de memoria que iniciaba una y otra vez cada minuto que duró la charla y cada tanto se remarcaba la idea por si se olvidaba; un poco de incertidumbre también moldeaba el ambiente. Prometieron no modificar sus acotados y privados encuentros a solas, manteniendo en secreto la tan inútil como absurda idea de resguardarse en abrazos eternos, sin que Robertito y Anacleta lo notaran, en complicidad de sus encuentros. Finalmente, Robertito apareció y se hizo un silencio... De Anacleta se desconoce su paradero aún, pero puede que esté en cualquier sitio aguardándolo. El convenio, pacto o trato no se pudo llevar a cabo. Su conciencia no se lo permitió; sabía que no terminaría en un abrazo de consuelo. Y así, la geometría del silencio terminó dibujando una figura que ninguno de los dos supo nombrar. Valeria Chocarro @Guiones.paraelalma
Poema 2
Aquella noche mi llanto se quebró y mi tristeza, agobiada de pensarte, se esfumó. Creía que ya te había olvidado; creía que ya eras pasado, un pasado bastante lejano, como aquellas golondrinas que no regresan hasta el próximo verano y, además, nunca son las mismas. Un poco más allá del momento justo, nacen las preguntas que quedaron inconclusas, por respuestas tan ansiosas que no llegaron nunca. Me arrancaste el alma como a un libro sus páginas, como al cielo sus atardeceres, como a la orfandad sus sombras. Verdades muy mentirosas, guardadas dentro de un cajón, crean juegos de palabras para encontrar una razón: una excusa que argumente ese silencio engañoso, malvado y un tanto inocente, protegiéndome de tu propia ausencia. Te recuerdo, y una lágrima vuelve a esparcirse y recorre mi mejilla lentamente, como queriendo encontrar dónde reposar; como la mariposa que encuentra el néctar más dulce de la flor más perfecta en un hostil invierno, sin desear esperar a que se acabe su jarabe. Quisiera que tú fueras mi néctar y beber cada milímetro de tu piel erguida; que el manantial de tus pupilas cubra, con extrema necesidad, el querer tenerme. Pero justo ahí me detengo... y entonces entiendo que solo es un sueño, donde podría elegir un mejor final que duela un poco menos.
Por qué me considero poeta

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