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Ficha pública
Retrato para Miguel Sánchez Santamaría

MiguelSánchezSantamaría

Madrid
Biografía

Madrid, 1995. - Bienvaler (La Imprenta, 2024) - XX Promoción Fundación Antonio Gala (2021) - Premio Nacional de Poesía Viva (2019)

Poema 1
OLIVO VIEJO La boca sabe a olivo viejo. La labranza es el oro que brilla en una gota de infancia tramposa. Las suelas de los zapatos hablaban con la gravilla diez kilómetros de veces. En ese tiempo, la risa ya era la risa y el trigo, trigo. La rueda se mezclaba con los sueños, y las flores tenían suerte porque los críos sabían sus nombres. La convivencia era blanco y negra, pero aquella rama tenía un color o incluso dos o más. Viven el valle de una arruga y el susurro de una mano erosionada. Hay que celebrar la mesa: el polvo ha resucitado.
Poema 2
LOS PRIMOS DE PAMPLONA los primos de Pamplona no servían venía el norte en coche en carretera en ruedín llegaba desde un lugar que no existía al menos no mucho no en mi recreo aquí no venía el norte venía al norte mañana vemos a los primos de Pamplona vienen los primos viene Pamplona pero mamá cómo se llamaban de quién eran esos primos mamá dime cuánto queda para el frío llegaba solemne ese primo Pamplona un primo no podía ser mi abuelo pensaba ese primo era mayor demasiado ese primo demasiado mayor que enseñaba la edad en las manos que tendría invisible algún nombre cuánto tiempo sin verte decía pero qué era el tiempo para él tendría un reloj en Pamplona era esa una pregunta gris una pregunta avión una vanguardia misma la pregunta y mi madre dónde y ese primo cómo se llamaba decidían entre todos que había crecido más o menos que sonaban sus voces diminutas traían algún refrán y era raro el aire pero yo seguía siendo el mismo miraba a mi madre con la cara de un invierno con un cuervo entre los ojos dónde estaba el juego quién allí cómo se llamaban los primos de Pamplona no servían los primos de Pamplona los primos de Pamplona no servían venía el norte en coche en carretera en ruedín llegaba desde un lugar que no existía al menos no mucho no en mi recreo aquí no venía el norte venía al norte mañana vemos a los primos de Pamplona vienen los primos viene Pamplona pero mamá cómo se llamaban de quién eran esos primos mamá dime cuánto queda para el frío llegaba solemne ese primo Pamplona un primo no podía ser mi abuelo pensaba ese primo era mayor demasiado ese primo demasiado mayor que enseñaba la edad en las manos que tendría invisible algún nombre cuánto tiempo sin verte decía pero qué era el tiempo para él tendría un reloj en Pamplona era esa una pregunta gris una pregunta avión una vanguardia misma la pregunta y mi madre dónde y ese primo cómo se llamaba decidían entre todos que había crecido más o menos que sonaban sus voces diminutas traían algún refrán y era raro el aire pero yo seguía siendo el mismo miraba a mi madre con la cara de un invierno con un cuervo entre los ojos dónde estaba el juego quién allí cómo se llamaban los primos de Pamplona no servían
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